Twenty-seventh Sunday in Ordinary Time – October 8, 2017

Dear Parishioners,

This month we celebrate Respect Life Month. Each week you will find pro-life inserts in your weekend bulletin from the US Bishops which I’m sure you will find helpful in educating yourselves on pro-life issues. Also, the USCCB website (www.usccb.org) has fantastic educational resources and provides practical ideas of how we can all be part of the process of creating a culture of life. I’ve included a portion of Cardinal Timothy Dolan’s Respect Life statement below:

“Once again, we mark the month of October as Respect Life Month. Looking back over the past year, there’s been a lot of uncertainty, suffering, and heartache. Between tragedies that occur in the public eye and trials that take place in our personal lives, there’s no shortage of reasons about why we cry out to God. At such times, we may feel alone and unequipped to handle the circumstances. But, we have an anchor of hope in which to cling. With words that echo through thousands of years into the corners of our hearts, God says to us, “Do not fear: I am with you” (Isaiah 41:10) The 2017-2018 Respect Life theme, “Be Not Afraid,” reminds us of this promise. God isn’t a detached, distant observer to our pain; the Eternal Son became man and Himself experienced immense suffering – for you and for me. His wounds indicate the very essence of our identity and worth: we are loved by God. There are times we may doubt the value of our own lives or falter at the thought of welcoming and embracing the life of another, but by reflecting on the healed wounds of the Risen Christ, we see that even our most difficult trials can be the place where God manifests His victory. He makes all things beautiful. He makes all things new. He is the God of redemption. That’s powerful! That’s something to which we can hold tightly! And, He is always with us. Jesus promised this when He gave the disciples the same mission He gives to each of us: Go. As followers of Jesus Christ, we know that our identity and our mission are two sides of the same coin – like the apostles, we are called to be missionary disciples. We are not only invited to follow and take refuge in God, our stronghold, but we are also commissioned to reach out to one another, especially to the weak and vulnerable. Building a culture of life isn’t something we do just one month of the year, or with one event or initiative – it’s essential to who we are. It happens through our daily actions, how we treat one another, and how we live our lives.”

Queridos Parroquianos,

Este mes es el Mes de Respetemos la Vida y cada semana ustedes encuentren encartes en sus boletines para educarnos un poquito mas sobre los temas pro-vidas mas importantes. También se encuentren en la pagina de web de los obispos de los EEUU muchos recursos sobre actividades y catechesis pro-vida para todo de la familia. Este fin de semana quiero compartir un parte de la declaración del mes respetemos la vida del Cardinal Timothy Dolan.

“Una vez más, conmemoramos el mes de octubre como el Mes Respetemos la Vida. Si miramos el último año, veremos mucha incertidumbre, sufrimiento y angustia. Entre las tragedias que ocurren en el ámbito público y las pruebas que tienen lugar en nuestra vida personal, no faltan motivos para clamar a Dios. En esos momentos, tal vez nos sintamos solos y sin capacidad para manejar las circunstancias. Pero tenemos un ancla de esperanza a la cual aferrarnos. Con palabras que resuenan a lo largo de miles de años en el fondo de nuestro corazón, Dios nos dice: “No temas, pues yo estoy contigo” (Isaías 41,10). El tema de Respetemos la Vida 2017-2018, “No teman”, nos recuerda esta promesa. Dios no es un observador indiferente y distante de nuestro dolor; el Hijo Eterno se convirtió en hombre y Él mismo experimentó un sufrimiento inmenso, por ti y por mí. Sus llagas indican la mismísima esencia de nuestra identidad y valor: somos amados por Dios. Hay veces en que tal vez dudemos del valor de nuestra propia vida o vacilemos ante el pensamiento de acoger y abrazar la vida de otros. Pero al reflexionar sobre las llagas curadas del Cristo Resucitado, podemos ver que incluso nuestras pruebas más difíciles pueden ser el lugar donde Dios manifiesta su victoria. Él hace hermosas todas las cosas. Él hace nuevas todas las cosas. Es el Dios de la redención. Eso es poderoso. Es algo para aferrarse. Y, Él está siempre con nosotros. Jesús nos lo prometió cuando dio a los discípulos la misma misión que nos da a cada uno de nosotros: “Vayan”. Como seguidores de Jesucristo, sabemos que nuestra identidad y nuestra misión son dos caras de la misma moneda; al igual que los apóstoles, estamos llamados a ser discípulos misioneros. Estamos invitados no solo a seguir el llamado y refugiarnos en Dios, nuestra fortaleza, sino que también estamos llamados a extender una mano unos a otros, en especial a los débiles y los vulnerables. Construir una cultura de la vida no es algo que solo hacemos un mes del año, o con una actividad o iniciativa: es esencial a quienes somos. Sucede por medio de nuestras acciones diarias, cómo nos tratamos unos a otros, y cómo vivimos nuestra vida.”

In Christ / En Cristo,
Fr. Cal Christiansen

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Author: Very Rev. Cal R. Christiansen

Fr. Cal R. Christiansen is Pastor of St. Pius X Catholic Church in Mountlake Terrace, Washington.

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